
Con estas simplicidades descubrí que existen pequeños motivos que te impulsan a seguir viviendo aunque por momentos sientas que el mundo se derrumba a tu alrededor, aunque pierdas la confianza en ti mismo siempre habrán cosas simples, minúsculas, detalles sencillos que por segundos te hacen feliz, insignificantes placeres de la vida por los que vale la pena vivir. Cosas tan sencillas como disfrutar de una taza de amargo café .. por ejemplo, yo aun disfruto recostarme en el piso frío de mi cuarto y oir a lo lejos los carros pasar.. disfruto respirar la brisa fresca de un amanecer o contemplar un bello atardecer bañado en brisa marina en este malecón maravilloso que tenemos y ver cuando solo queda una pestañita del sol como se van pintando en el cielo las nubes de colores ... y cuando es epoca de lluvias, me encanta el olor de la tierra mojada… mmm, pido siempre que llueva y dejo que las gotitas me empapen de vez en cuando, como lo hacia cuando era niña… o incluso me gusta sentir la fuerza de la naturaleza en algun huracan que nos llegue a visitar... y previo a esto, cuando hay nubes me gusta verlas pasar e imaginar sus formas... y muy a menudo en el día disfruto soñando despierta y tramando que hacer en el resto del día o incluso hablando sola o cantando alguna cancion que haya quedado en mi mente que me hagan recordar algun momento especial ... En las noches paso mis largas horas de insomnio viendo las estrellas en el cielo a través de mi ventana y dejo que el aire me roce la cara como si fuera mi ángel guardián que me consuela y acaricia…